El nombre del blog lo tomo de una traducción desordenada de una canción de la mejor banda de todos los tiempos, Radiohead: Where I End And You Begin. Donde yo termino de escribir y tú comienzas a opinar qué te parece lo que estás leyendo. Os toca.
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viernes, 29 de octubre de 2010

Highlights

La gente necesita conocer a los demás sólo con unos pocos highlights, quiere de un vistazo identificar y reconocer todo lo que es y ha sido una persona, como si eso no requiriera de una gran dosis de paciencia, como si todas las personas no fuéramos más complejas que nuestra propia fachada.

Que nadie espere que salga a la calle con cientos de postits pegados a la frente y a la espalda. Que hagan el esfuerzo como yo intento hacerlo.

sábado, 10 de julio de 2010

Automatismos de defensa

Reconozco que estoy bastante cansado del término "abrir la mente", por el mal uso que se da normalmente cuando se emplea. Dejar de ser tan hermético, camaleonizarse a las nuevas ideas, beber los nuevos vientos. Porque abrir la mente no sólo significa adoptar unas ideas liberales. Abrir la mente significa escuchar, tener personalidad, creer en tus propias ideas pero siempre receptivo, atento a lo que el resto te pueda aportar. Me entristece muchísimo ver a personas de mi edad aferradas a un partido político o a ciertos valores rechazando sistemática y automáticamente cualquier aportación que le pueda venir diferente a lo que ya cree. Tener una mente abierta implica desconcierto dentro del orden, tener una base sobre la que poder conservar lo correcto y rechazar lo adquirido si es erróneo por mucho que creyéramos en ello y muy implicados que estuviéramos en su defensa. Tener una mente abierta es, ante todo, tener una mente tolerante y reflexiva, nunca tiránica consigo misma.

viernes, 21 de mayo de 2010

Iguales

Comunistas, democráticos de izquierda, progresistas, centro, derecha, conservadores... en ocasiones el proceso de debate ideológico se convierte en un pasatiempo que consiste en ver quién se ha estudiado más el tema y quién puede convencer a más gente de que tiene razón. Tengo la sensación de que se toma el propio medio como un fin, que no se busca el objetivo de la política sino la política en sí. Quizá es por eso que me aburre profundamente casi cualquier debate sobre política. Será que soy un pesimista, pero la mayoría de veces lo único que veo son personas con traje intentando mantenerse en su posición.

Yo, con lo poco que sé de política, por no decir nada, no veo demasiadas soluciones. Ya no creo que sea cuestión de mantenerse en una posición cerrada y aplastante contra el capitalismo, pienso que se debe comenzar por los valores. Podemos apartar la vista y pensar que es una perogrullada y no tiene nada que ver, pero pienso que no se puede hacer nada en una sociedad como la actual, basada en el egoísmo, la competencia a toda costa, la incomprensión, el borreguismo...y no estoy metiendo a todos en el mismo saco, solo digo que considero que, en conjunto, esos son los valores que, por mi experiencia particular, he podido ver que predominan.

Y, me permito dudar el hecho de que, repito, aun sabiendo lo poco que sé sobre temas de gestión de estado, se pueda construir un proyecto que pueda contentar a la mayor parte de la población. Y si no podemos contentarnos a nosotros mismos, no hablemos de la periferia, donde no es necesario recordar el número de personas que muere cada día en la más absoluta miseria, mientras la corrupción y el amiguismo se expande como la pólvora entre quienes supuestamente deberían solucionar nuestros problemas y los de ellos.

Quizá sea cierto que estamos mejor que un siglo atrás, es posible que la gestión sea más equitativa y la economía más eficaz. De eso que se encarguen los expertos. Pero la pregunta que yo me hago es: El ser humano, las personas, las unidades, ¿hemos cambiado o seguimos siendo iguales?

sábado, 3 de abril de 2010

Pereza

Algún iluminado dijo que cualquier tiempo pasado siempre nos parece mejor. No debe de pensar eso la gente de hoy en día, pues cada vez eso de vivir el presente se ha convertido en una premisa para pasar de todo y de todos. Esto tiene una traducción muy rápida: te puedes fiar de muy poca gente, van a su bola, renuncian de su pasado y se toman demasiado a pecho aquello de que no hemos venido para sufrir. Pienso que sin algo de sufrimiento, justamente entendido, es imposible tener alegrías, aunque es algo difícil de explicar sin que se me tome por un sadomasoquista y por eso de que todo es muy subjetivo. También es justo reconocer que estoy generalizando demasiado con "la gente", porque de todo hay en esta viña. En fin, esta nueva historia para no dormir viene a cuento de que me he enterado de una cosa: es posible que en mi subconsciente les tenga envidia.

Por cierto, para los cuatro gatos que no tienen nada mejor que hacer que leerme: muchas gracias. Y perdonad que las últimas entradas sean tan cortas, no es para hacerme el interesante ni para probar nuevos estilos, simplemente es lo que me sale. También es por pereza.

jueves, 1 de abril de 2010

Buenos días

Me miró y sonrió. Ella me dijo buenos días, me dijo cuánto tiempo y me preguntó por la universidad. Su sonrisa me dijo que esos eran sus principios, que si no me gustaban, tenía otros.

Me acuesto otro día más pensando que hoy tampoco he conocido a nadie.

domingo, 28 de marzo de 2010

Bucolismo Invertebrado

Andando, hoy se me ha atravesado la calle.
Hoy he sentido el humo de los tubos de escape de los coches en mis pulmones.
Hoy he sentido el repicar del barullo de la gente en mis oídos.
Hoy he sentido lanzas las ondas Wifi, telefónicas y a saber qué más que navegaban la calle.
Hoy he sentido mi primera vez. No me ha hecho efecto el Efferalgan que me tomé para el dolor de cabeza.
Hoy he sentido la nicotina atornillándose en mi piel.
Hoy he sentido ser prisionero de un cielo cargado de nubes negras.
Hoy me he sentido preso de mis tiempos.

Y hoy, por cierto, también he descubierto que necesito todo aquello que me hace sentir así.

sábado, 27 de marzo de 2010

Discurso de la iaia A

Querido nieto:

En la vida uno tiene que estar preparado para estar a las duras y a las maduras. Los momentos buenos hay que disfrutarlos y, en los malos, a nadie la amarga un dulce. Agárrate al clavo ardiendo de la gente que te aprecia y serás capaz de pasar todos los baches. Intenta evitar aquello que te moleste, aplica a grandes males, grandes remedios. La vida es un poco como un concurso de pesca, siempre viendo quién la tiene más grande. No les hagas caso, ya sabes, a río revuelto ganancia de pescadores. No te exijas demasiado, pues a falta de pan, buenas son tortas, y acepta el cambio permanente porque en esta vida todo es efímero y a rey muerto, rey puesto. Muchos intentarán influenciarte, pero sé tú y agua que no has de beber, déjala correr. No importa que te fallen los que no te importan. Pon al mal tiempo buena cara y anda pisando huevos en la granja ajena de los que no te merecen. No hace falta que corras, ve andando que es gerundio, porque más vale 3 días bien vividos que una eternidad a tontas y a locas. Dispara a bocajarro al blanco de la vida, no esperes una segunda oportunidad ni un a la tercera va la vencida, ya que hay trenes que pasan una sola vez y después, a la vejez, viruelas.

martes, 16 de marzo de 2010

Lost, Perdidos o Arte


El arte, según Władysław Tatarkiewicz (bonito nombre), "es entendido generalmente como cualquier actividad o producto realizado por el ser humano con una finalidad estética o comunicativa, a través del que expresa ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, mediante diversos recursos, como los plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos". La cantidad de arte que consumimos al día (perdón por decir algo tan requetemalo, feo y cochino, sucio e inmundo como que el arte se consume, pero es que estudio Publicidad, ya sabéis...) es más grande de lo que seguramente nos damos cuenta la gran mayoría. El ser humano consume arte. Yo soy un ser humano. Yo consumo arte. Éste es un blog personal. En este blog escribo sobre arte. Sobre lo que me gusta.

domingo, 14 de marzo de 2010

Recetas de la abuela

100g de Pelo naranja, 3 piercings y medio, 5 gritos en medio de la calle, 100€ de ropa alternativa. Cuando esté todo bien mezclado añadir media tonelada de "yo no soy como el rebaño". ¿Ya? Entonces ya está listo para servir. Recomendamos acompañarlo con otros platos con los mismos ingredientes. Quedará una comida deliciosa. Mira a la cámara y repite conmigo "Yo soy diferente!" "Yo soy diferente!" "Yo soy diferente!".

Lo siento, odio a los nuevos postmodernos.

viernes, 5 de marzo de 2010

Perspectiva

Te preguntas por qué tienes que reunir fuerzas para salir de la cama, si nadie te espera fuera. Estás demasiado cansado para levantarte pero has despertado de tu letargo. Sí, estás despierto, te acaban de meter en ese cubo gigante de basura que te parece el mundo sin perdirte permiso, y ahora tendrás que afrontarlo. Creíste hacía tan solo 10 horas que todavía cabía una solución, decidiste dormirte porque, ingenuo de ti, pensabas que tu subconciente podría escapar del tenebroso sendero del destino, que ayer fue ayer, hoy está olvidado y mañana será otro día. Pero una vez te enseñaron que el destino no existe, que ese sendero es tu propio camino. También te enseñaron un campo lleno de jardines florecientes, familias felices y fes inquebrantables. En cambio, tu propio destino, tu propio camino andado, finaliza en una ciénaga lúgubre y putrefacta aislada en el mundo y sin visible salida. Con el agua al cuello, con cada fotografía en tu cartera, cada recuerdo en tu mente, cada sonrisa te hunde un poco más. Y así, cuando crees que no vas a salir, aturdido y con los músculos y el ánimo rendidos, aparece Dios y te coge la mano. Un Dios sonriente y con una Coca-Cola en la mano, que te dice "Hombre, no mueras aún, todavía no es tu momento. Aún te vamos a joder un poco más".

Así, la desazón se torna enfado y, tras la rabieta, impera el nerviosismo. Tienes que salir ahí afuera. Lo tienes que hacer porque no es para tanto, hay cosas más importantes en la vida, como licenciarse y ser alguien en la vida. No querrás a acabar como la vecina de enfrente, con trenta y pico y fregando suelos. No, claro que no. Así que te vistes como puedes, te aseas lo justo para no ser detenido por escándalo público, y sales ahí afuera. En este punto eres un ratón sumergido en un laberinto sin fin, lleno de paredes y obstáculos insuperables, materializados en una burocracia social inabarcable. Descubres que puedes dar cien mil rodeos, saltar mil obstáculos, pero no puedes encontrar el maldito queso. No existe. Eres un experimento y lo has sentido en tu propia piel. Han engañado a millones de personas, pero no a ti.

Dejas transcurrir el día, llueve afuera pero la impermeabilidad se ha tatuado en tu ser. Has estado demasiados años buscando algo que acabas de descubrir que no existe, pero de algún modo ya no te importa. De algún modo, ya lo sabías. Esa noche duermes con el mismo anhelo que el día anterior, pero con una diferencia, ahora sabes que ayer fue hoy, hoy ha sido lo mismo que ayer y mañana nada habrá cambiado. Sólo buscas unas horas de descanso en un partido que no has sido capaz de arbitrar, lo has intentado pero no has dejado contento ni a un equipo ni a otro.

Con lo que no cuentas es que, al despertar, tan sólo diez horas después, abrirás con la misma desazón que ayer la persiana y verás caer del ático al hombre de Coca-Cola, que yace en el asfalto empapado con la misma sonrisa de ayer. Te asomas por la ventana y, desde arriba, el laberinto te parece diferente. Ves que no existe tal queso, pero no te habías dado cuenta de que la vida está llena de pequeños trozos esparcidos por todo el laberinto, que no sabes cuándo los vas a poder encontrar; y que por esa misma razón merece la pena vivir. Ahora, eres capaz de verlo desde arriba. No eres el ratón asustadizo y perdido de ayer.

Todo es cuestión de perspectiva.

viernes, 26 de febrero de 2010

Tregua

476: cae el Imperio Romano de Occidente.
23 de Julio de 1789: decenas de niños trabajan mañana y tarde en alguna fábrica de la urbe de Londres.
20 de abril de 1889: Adolf Hitler nace en una pequeña casa del Imperio Austrohúngaro.
6 de agosto de 1945: Hiroshima es bombardeada. 120.000 personas muertas y 300.000 heridos.
1995: en lo alto de un rascacielos de alguna parte del mundo, un señor bien vestido deja de confiar en las personas y en sí mismo.
26 de diciembre de 2004: las placas de Australia y Eurasia se mueven y provocan un Tsunami. 220.000 muertos.
13 de diciembre de 2006: el Distrito Central de Negocios de Pekín es una partida de ajedrez, llena de peones con mucha prisa y poco tiempo.
2009: alrededor de 11 millones de niños analfabetos mueren en algún punto de África.
2010: dos personas sin importancia de algún género, sentadas en una roca en medio de algún punto de algún bosque intrascendente, se miran y se dan cuenta de que tienen alguien en quien confiar.

Y es que a veces hay que disfrutar de los pequeños momentos de tregua que da la vida.

jueves, 18 de febrero de 2010

Me justifico.

No, no soy un texto del Word. Me justifico porque ayer se comentó en clase de TCI algo que ya había venido pensando durante un año largo, que viene relacionado ni más ni menos con el por qué he elegido la carrera de Publicidad y Relaciones Públicas. En primera instancia lo más sencillo que me resulta pensar es: porque Risto Mejide es un personaje coherente, profesional (a pesar de sus escarceos televisivos) y que, en general, me ha caído en gracia. Motivo insuficiente a todas luces para una carrera que posiblemente ilumine mi vida profesional durante bastante, mucho, demasiado tiempo.

martes, 5 de enero de 2010

viernes, 4 de septiembre de 2009

Uña protesta global

Por qué esa discriminación hacia los no poseedores de uñas? Una gran cantidad de objetos no pueden ser utilizados a menos que tengas una buena uñaza al final del dedo, como por ejemplo la mayoría de los móviles, cuyas tarjetitas, baterías y demases neodiseños sólo pueden ser desplazadas mediante este terrible y clasista método arcaico. Que los nerviosos existimos, joder.

domingo, 30 de agosto de 2009

Bendito Tuenti, pero...

Estamos de acuerdo en que, a pesar de que el Tuenti se encuentra poblado por todo tipo de seres, y cuando digo todo tipo incluyo a todos aquellos a los que no querrías cruzártelos por la calle, es una herramienta muy útil a) si eres cotilla b) si necesitas quedar con bastante gente o c) si es el cumpleaños de alguien y no te quieres gastar saldo mandándole un sms. Y es cuando todo se tiñe de negro el momento en el que tus grandes, grandes amigos empiezan a enviarte eventos de Wipp Express o de "A la abuela octogenaria de la amiga de mi amiga Alba se le ha perdido su perra muerta. Se llama Pochola, si la encuentran cuando se vayan a jugar al póker avísenme, por favor". Obviamente sin tildes y alguna que otra falta ortográfica introducida adrede.

viernes, 19 de junio de 2009

Dubái

Miro por la ventana del bajo de mi piso y me pregunto cuántos granos de arena cabrían en mi taza de té. Quizá no tantos como la miseria que me rodea. Soy madrileño de nacimiento y economista de vocación, pero aquí estoy, en Dubái, paraíso de la falsa esperanza y de la dictadura que los jeques ejercen sobre los trabajadores, sin derechos ni libertades, como piezas de un engranaje que podría oxidarse de un momento a otro.

Trabajo desde que llegué, hará dos años, para una importante empresa de turismo costero. Me “reclutaron” para formar parte de este gran circo y ahora vivo rodeado de sol, playa, mujeres espectaculares y, sobre todo, mucho dinero. Mi única preocupación es asegurarme de que las acciones sigan su cauce y que, cuando los famosos multimillonarios, extenuados de cansancio y de estrés, lleguen aquí, se sientan como si hubiesen accedido al mismísimo paraíso. Un paraje celestial en el que no hay cabida para la mano de obra que lo ha realizado, por supuesto.

Así que, llegada la noche, sólo tengo que relajarme en mi confortable butaca y observar un mundo construido bajo las riendas de la hipocresía y la corrupción, enmascarado con rascacielos, hoteles de lujo, parques acuáticos y torneos de tenis. A veces me siento como un recogepelotas, esperando para recibir el golpeo de unos emires que me prometieron una vida que ya no quiero. Sólo tengo que esperar el Ace.

Echo de menos a mi familia, mis amigos, mi gente. Madrid. Anhelo sus atascos, sus monumentos… hasta su “tímida” delincuencia. Esta fuente me proporciona agua, pero no sacia mi sed. Después de todo, hay cosas que el dinero no puede comprar, ¿Verdad?